Quinto día de quinario en honor a Nuestro Padre Jesús en el misterio de su Gloriosa Resurrección

Escrito el Feb 18, 2018 en Cultos y Formación | 0 comentarios

En este quinto y último día de Quinario en Honor a Nuestro Padre Jesús Resucitado, nos a acompañado de nuevo D. Alberto Jaime, realizando la eucaristía. Hoy nos ha hablado sobre la Virgen María como Madre y Discípula de Cristo. Como intercesora entre Dios y los hombres.

D. Alberto ha referido unas emotivas palabras a la figura de las madres y en especial, a la Madre de Dios. Haciendo referencia a los momentos que pasó en el monte Calvario, al momento en el que el mismo Cristo nos la entrega como Madre nuestra.

Y a cómo aceptó la muerte de Jesús, y celebró su Resurrección. También nos decía el compromiso que debemos tener por ser miembros de esta Hermandad que pregona la Vida después de la Muerte. Que debemos aceptar nuestro compromiso como cristianos, sabiendo que, en cuaresma es cuando verdaderamente tenemos que plantearnos el sentido de la vida y el sentido de la fe.

La eucaristía finalizó con el ejercicio del Quinario en Honor a Nuestro Padre Jesús Resucitado y posteriormente con el solemne besapiés.

 

MARÍA AL PIE DE LA CRUZ

Hoy, sábado, día que la Iglesia dedica a María Santísima, además recordamos a nuestra Madre del Amor Hermoso, a la que también dirigimos nuestras oraciones.
Señor, te damos gracias porque en el martirio de la cruz nos dejaste a María como Madre para que intercediera por nosotros hasta el fin de los tiempos. Desde ese momento, Juan, el discípulo amado, la acogió en su casa.
Acojamos nosotros en nuestro corazón a tan buena madre, quien vela siempre por nosotros y se hace camino para que así podamos llegar a Cristo Resucitado.
Padre nuestro…
Dios te Salve, María, llena eres…

La presencia de la Virgen en el Calvario nos recuerda la unión tan fiel que tuvo con su Hijo hasta la cruz. Desde la concepción virginal de Cristo hasta su muerte, María se convierte en la primera discípula, y, movida por la fe, cumple en todo momento la voluntad de Dios.
Tomemos a María como ejemplo para seguir a Cristo, el mismo que, por su muerte, nos libró de la muerte; y por su resurrección, es la resurrección de todos los hombres.
Padre nuestro…
Dios te Salve, María, llena eres…

Señor, concédenos el don de la paciencia para que en nuestros problemas y pesares no sintamos que nos has abandonado, sino que seamos firmes y fuertes en la fe, así como lo fue María ante tu injusta muerte, siendo testimonio para nosotros, que, como hijos, junto a la cruz, seamos fieles y abramos el corazón a tu santa voluntad. En el nombre de Jesús Resucitado.
Padre nuestro…
Dios te Salve, María, llena eres…

TE ADORAMOS, OH CRISTO, Y TE BENDECIMOS, PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO Y A MÍ PECADOR. AMÉN.
GLORIA AL PADRE Y AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO. COMO ERA EN EL PRINCIPIO, AHORA Y SIEMPRE, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMEN.

 

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